APOCALIPSIS 14

El castigo terrible de los malos y el triunfo y la dicha de los buenos.

14, 9-13

Y otro tercer ángel clamó:

CÁNTICO (11)

"Si alguno adora a la Bestia o a su imagen

y recibe su marca en la frente o en la mano,

beberá también él, del vino del furor de Dios;

vino sin mezcla, y ya servido en la copa de Su cólera.

Y será atormentado con azufre y fuego

en presencia de los ángeles santos.

Y en presencia del Cordero;

el humo de su tormento sube

por los siglos de los siglos;

y no tienen reposo ni de día ni de noche

los que adoran a la Bestia o a su imagen;

ni los que reciben la marca de su nombre"

 

Aquí se asienta la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Y oí una voz venida del cielo que decía: "Escribe: bienaventurados los muertos que mueren en el Señor, ya desde ahora!. Sí, dice el Espíritu, que descansen de sus trabajos; porque sus obras les acompañan".

Cristo viene a juzgar y condena a los malos.

14, 14-20

Y miré: y he aquí una nube blanca, y sobre la nube sentado uno como el Hijo del hombre, que tenía sobre Su cabeza corona de oro y en Su mano una hoz afilada. Y un ángel salió del templo y con gran voz le comunicó:

"¡Echa tu hoz y siega, pues llegó la hora de segar; porque está ya madura la mies de la tierra!". Y el Que estaba sentado sobre la nube echó su hoz sobre la tierra, por estar ya madura la mies, y fue segada la tierra.

Y otro ángel salió del templo que está en el cielo, llevando también una hoz afilada; y una voz poderosa le dijo: "Echa tu hoz afilada y vendimia los racimos de la viña de la tierra; pues llegaron a sazón sus uvas". Y el ángel con su hoz vendimió la viña de la tierra, y echó lo vendimiado en el gran lagar de la cólera de Dios. Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad; y salió sangre del lagar hasta los frenos de los caballos en una gran extensión.