-Salvación   o   Condenación-    en boca de Cristo

Convertíos (“Metanoeite”)

1º. Convertíos

Convertirse ( = metanoia) es cambiar de vida; literalmente es cambiar de espíritu; es un cambio en lo más íntimo del ser, que le hace pensar, sentir y obrar de otra manera; cesar en la manera rastrera y corriente de casi todos los mundanos y empezar a obrar conforme a la manera de los hijos de Dios. O sea pasar de ser del mundo a ser realmente de Dios; cosa que no hacen ni los que se profesan creyentes.

Mt 3, 2. 7. 8  Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea decía: Convertíos, porque el Reino de Dios está cerca.

Lc 3, 3 +  Mc 1,4 Juan el Bautista fue predicando un bautismo de conversión, para perdón de los pecados.

Mt  3, 7-10 +   Lc 3, 7- 9  Al ver a muchos que venían al bautismo les dijo: ¡Raza de víboras! ¿Quién os ha enseñado a huir del inminente castigo? A ver si dais frutos propios de conversión; y no os hagáis ilusiones diciendo en vuestro  interior: "tenemos por padre a Abraham". Ya el hacha está puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé fruto bueno, será cortado y arrojado al fuego". Pero el que viene detrás de mí, es más poderoso que yo;... trae el bieldo en la mano y limpiará su era; recogerá su trigo en el granero, pero la paja la quemará en un fuego que no se apaga".

Mt 4, 17  Desde que Juan fue encarcelado, comenzó Jesús a predicar, diciendo: "Convertíos, porque el reino de los cielos está cerca".

Mc 1, 14, 15  ... diciendo: "se ha cumplido el tiempo; el reino de Dios está cerca; convertíos y creed al evangelio".

Lc 5, 32  Jesús contestó: "no he venido a buscar a los justos, sino a los pecadores para que  se conviertan".

Lc 13, 2-5  (acerca de los galileos que murieron matados por Pilatos, mezclando su sangre con la de los sacrificios) ¿pensáis que eran más pecadores que los demás galileos? nada de eso; os lo digo Yo; pero si no os convertís, todos pereceréis igualmente. Y los aplastados por la torre de Siloé ¿eran más culpables que los demás de Jerusalén? Nada de eso; os lo digo Yo; pero si no os convertís, todos igualmente pereceréis.

Lc 16, 30  "Padre Abraham, si alguno de los muertos se presenta a mis hermanos, se convertirán". Pero El respondió: Si no hacen caso de los profetas, ni aunque resucite uno de los muertos, creerán.

*****